
Tom simplemente salió de el apartamento azotando la puerta dejándome solo en esa casa oscura que nunca se sintió como un hogar hasta que el estuvo ahí a mi lado unos segundos.
Intente hacer como si nada había pasado, puse la compra en los estantes, y limpie un poco llenando mi cabeza de psicología barata para dejar de pensar en esa persona por la que había dejado todo; de la persona de la cual seguía totalmente enamorado como alguna vez lo estuve en mi vida anterior.
Me puse mi pijama la cual eran unos bóxers y una camisa sin mangas al verme en el espejo todo lo que podía ver era a mi hermano, a mi Tom. Luego me vi a mi cuando era yo mismo, mi pelo largo y lacio mi maquillaje, mi fashionismo, la música que me rodeaba y hacia feliz, ahora era un profesor que vivía de recuerdos y de falsas esperanzas.
Sabía que no quería vivir así, siempre lo supe, pero nunca actué y deje que pasaran los días haciéndose años. Donde estaba el Bill que luchaba por lo que deseaba, por el amor, por vivir su propia vida? Tan bajo había caído?
Cogí mi viejo estuche de maquillaje sacando su contenido y poniendo las manos a la obra, delinee mis ojos en un negro oscuro y unas sombras difuminando, base para cubrir las imperfecciones de mi cara, o más bien la vergüenza que tenia al a verlo dejado todo por miedo a seguir adelante.
Arregle mi cabello lo mejor que pude haciendo un simple tupe pero mi cabello no estaba lo suficientemente largo como para hacer nada más.
Fui a mi closet y de una maleta saque mi ropa vieja, saque unos jeans rotos los cuales por sorpresa aun me entraban perfectamente y una camiseta negra acompañado con un chaleco de jean.
Cogí mi bolso, dejando mi portafolio a un lado y meti mis cosas necesarias, móvil, una botella de agua, mis pastillas y mi vieja libreta de números.
Salí de casa, decidido a buscar a mi hermano, eran las 3 de la madrugada, pero habían pasado apenas 5 horas desde que le vi, no podía a verse ido ya, debía estar en algún hotel y no muy lejos. Tenía que encontrarle.
Intente llamarle pero su número viejo ya no era el actual, era tiempo de llamar a los chicos, dar señal de vida. Llame a Gustav, esperando que aun preservara su antiguo número; pero había fallado, al igual que el de Georg; que otra cosa podía esperar si eran famosos, recordaba que cambiábamos numero cada 2 por 3, o al menos eso pensaba ya que a ninguno de los números me contestaba nadie a los varios intentos. Pero sabía que la compañía aun tenía el mismo número al igual que David.
Iba a llamar y tener que tragarme su sermón cuando me llego un mensaje de texto que me dejo pasmado. “Deja de intentar contactarme Bill, nadie te cogerá el teléfono” de un extraño numero al cual no reconocí.
Tenía un amigo en la comisaria del pueblo y al instante acudí por ayuda, le pedí que rastreara el número y me dijera la dirección, en cualquier otro momento no me hubiera ayudado, pero su hijo era estudiante mío y me escucho bastante desesperado.
“Hotel Marriott, en las afueras de St. Petersburg” me llego un mensaje y rápidamente me cogí el coche y me dirigí a ese punto lo más rápido que pude intentando no tener ningún accidente ya que había empezado a llover con fuerza.
Cuando aparque el coche y entre casi que corriendo al mostrador, casi que sin respiración; mi cabello mojado, mi maquillaje corrido por algunas lagrimas y la lluvia parecía un loco. “Estoy buscando a… Tom Kaulitz” dije recuperando mi aliento, y estaba seguro que el señor estaba a punto de llamar a seguridad cuando saque mi cedula de identidad y se la mostré. “Soy su hermano, Bill Kaulitz” respire y me puse recto mostrándome superior, pase mis dedos por debajo de mis ojos quitando los chorretones y arreglando un poco mi cabello.
“Ves? Necesito una llave y el numero de habitación, es una sorpresa, tenemos una temporada sin vernos como podrás saber” pause leyendo la placa de su nombre “Frank” termine y arquee la ceja. El chico no hiso mas nada que darme la llave y decirme que estaba en la suite del último piso.
Me acerque al ascensor, que estaba lleno de espejos, apreté el botón para subir y me arregle un poco hasta llegar. Vi el reloj… 3:50 am, no podía creer que era tan tarde.
Tenía la puerta enfrente y metí la llave silenciosamente y abrí la puerta viendo a mi hermano con un vaso de lo que podía ser ron o whiskey en la mano apoyado de la ventana, como me daba escalofríos verle así, me hacían recordar esa pesadilla que cambio mi vida.
Me acerque a él, estando casi que a sus espaldas cuando este pego un brinco de susto resbalándose, rápidamente cogí su mano sosteniéndolo de caer al vacío. No podía creer que esto estaba sucediendo, sentía como mi cuerpo se quedaba sin fuerzas. Esto debía ser otro sueño del cual despertaría pronto.
“Bill… ayúdame” me grito haciéndome despertar de mis pensamientos y le jale con fuerzas intentando subirle, este se apoyaba de lo que podía elevándose con fuerzas. Unos terribles segundos pasaron como horas hasta que logro subir y entrar yo cerré la ventana desplomándome en el piso.
“Que quieres? No te dije que me dejaras? Son así las cosas más fáciles?” me pregunto enojado. No le culpaba, lo que hice fue cobarde, y si pudiera echaría el tiempo para atrás haciendo que nada de esto sucediera.
“Estoy aquí porque te quiero, no quiero volver a casa sin tenerte a mi lado, no quiero que pase otro día volviéndome loco pensando en lo que podrías estar haciendo o comiéndome el coco pensando si piensas en mi o si me extrañas.” Le dije mirándole desde el suelo esperando una respuesta una lágrima callo lentamente por mi mejilla.
Muy bien, este cap es el doble que suele ser originalmente, pero es para que me disculpen por la tardanza, mi ordenador murio y pues recien lo recivi ayer (: pero ahora ya estoy de nuevo al teclado.
Otra cosa, depende los comments actualizare mas rapido de ahora en adelante, ya que empezare a actualizar con mas frecuencia los fics mas pedidos asi me organizo.
Y porfa (: corran la voz del fic para acerlo mas famoso (:
xoxoh
Chik.