
Bill: Pues me hace sentir muy bien, te informo – dije con una sonrisa. – Deberías estar feliz por mí. Creo que encontré a esa persona que robe mi corazón completamente. – Tom uso una risa de tapadera.
Tom: Andreas no sabe ni donde está parado Bill. El solo será tu sombra; no es lo suficientemente bueno para ti.
Bill: y tu si lo eras? – dije con una risa. – dejémonos de jueguitos hermano. Tú no me interesas, yo no te intereso, y yo no quiero seguir follándote. Me aburren las relaciones de follar. – Dije empujándolo lejos de mi.- Tú y yo, solo somos hermanos, y compañeros de banda. Limitémonos a eso – dije. Sonara fácil de decir, pero sentía como cada trozo de mi corazón se rompía. Aunque sintiera algo por Andreas, Tom era esa persona que robara mi corazón, siempre lo había sido.
Tom: Muy bien. – dijo saliendo de la habitación y cerrando la puerta con fuerza.
Me senté en la cama y cogí mi diario. – Hoy creo que di el paso más importante, dejar a Tom a un lado. Aunque extraño esas noches que entrelazábamos nuestras manos después de haber dado lo máximo de nosotros en la cama. En cambio, creo que Andreas es muy tierno; me siento mal de haber pensado en el cómo en un juego al principio. ¿Es aun todo un juego? – escribí dejándolo a un lado y recostándome.
Pasaron unos meses, Tom y yo casi no nos hablábamos, en cambio últimamente solía estar mucho con Georg, Gustav y Andreas. Tom siempre que Andreas llegaba el se iba lo cual cortaba un poco a los demás. Ya que antes solíamos ser muy unidos. Supongo que por mi culpa la relación que teníamos antes se había roto. Aunque en realidad fue culpa de los dos, yo por enamorarme de mi gemelo, el por follarse a su gemelo todas las beses que quisiera.
Era viernes, el tour de Scream había llegado a su fin, estábamos celebrando lo bien que nos había ido y lo felices que estábamos, también empezábamos a planear un poco nuestro siguiente álbum; aunque ya teníamos unas cuantas cosas bajo la manga. Tom estaba recostado de la pared fumando, mientras que nosotros en los sofás. Yo estaba alado de Andreas; era ya obvio que estábamos juntos, pero nadie lo sabía oficialmente.
Bill: Chicos… creo que ya se enteraron, porque soy muy obvio, pero son los primeros en saber que Andreas y yo estamos juntos. – dije con una sonrisa.
Georg: Si, no era muy difícil de adivinar, pensé que nos tomabas por tontos y que no nos dirían nunca. – rieron.
Gustav: felicidades. Bueno… no es que se vallan a casar, pero digo, felicidades por estar juntos – dijo Gustav con una sonrisa.
Bill: alguna palabra Tommy? – dije en el mismo tono que solía decir su nombre cuando le bese por primera vez.
Tom: para que preguntas si sabes la respuesta? – dijo en un tono borde. No le preste atención y entrelacé mi mano con la de Andreas y bese sus labios levemente.
Todos volteamos al escuchar un portazo, había sido Tom, que había salido con rabia de la habitación. Una sonrisa placida salió de mis labios. Me gustaba que sufriera; que sufriera por mi.
Bill: iré a ver que le sucede. – dije parándome de el sofá y saliendo de la habitación cerrando la puerta.
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